Camino hacia la digitalización y nuevas formas de vivir
En anteriores entradas, hemos hablado sobre colivings, senior livings y el uso del Big Data y la inteligencia artificial (IA) para detectar emociones individuales, proporcionando soluciones personalizadas que impactan directamente en el customer-center. Los colivings han surgido de la tendencia del «Peer sharing» en 2023, reflejando la falta de acceso a viviendas para los jóvenes y afectando las proyecciones de vida futura y la natalidad, lo que nos obliga a repensar los espacios habitacionales.
Este cambio de paradigma ha transformado tanto la forma en que vivimos como la manera en que compramos. Actualmente, la tendencia se centra en la combinación de industrialización, tecnología y sostenibilidad hacia un enfoque de descarbonización.
En términos de digitalización, aproximadamente el 10% de las transacciones de compra-venta en el sector inmobiliario se realizan online. Nos encontramos en un punto donde debemos abordar a cuatro generaciones distintas, adaptándonos a su nivel de digitalización para crear experiencias de compra favorables. Los jóvenes tienen en su ADN la cultura de la compra digital, mientras que los seniors provienen de la era de la cámara analógica. El cambio tecnológico y de hábitos, así como la seguridad y la eficiencia, son clave. Al mismo tiempo, la adaptación, la búsqueda de la diferenciación, la empatía con el cliente y la alineación con sus valores éticos y de sostenibilidad son cada vez más importantes.

Flashback a los años 80: Amenities y Descarbonización
A pesar del rápido avance tecnológico que transforma nuestras relaciones y comportamientos, a menudo anhelamos volver al pasado, buscando vivir como en los años 80. La tecnología impulsa la innovación, y las empresas, respondiendo a las nuevas necesidades del consumidor, nos proporcionan comodidades para mejorar nuestra calidad de vida.
En un contexto de sostenibilidad cultural, se vuelve a poner énfasis en el estilo de vida de décadas pasadas, destacando el concepto plurifamiliar y las zonas comunitarias en las comunidades de vecinos. La creación de coworkings y salas equipadas para prácticas como el yoga y la meditación subrayan la importancia del bienestar. La descarbonización, la sostenibilidad y el concepto del «Well-being lifestyle» se manifiestan en iniciativas como los «bosques de verano» o zonas verdes comunitarias, donde se puede disfrutar de la naturaleza.
Barcelona ha dado un salto hacia las smart cities, posicionándose entre las más inteligentes del mundo, solo superada por Copenhague, Dinamarca. La ciudad ha apostado por la innovación y la planificación inteligente, implementando diversas medidas para mejorar los servicios públicos, reducir el impacto ambiental y promover la sostenibilidad.
Cambio en la forma de vivir
En la nueva normalidad, las zonas verdes y las áreas para teletrabajar se han convertido en un valor en alza, creando comunidades más cohesionadas, traspasando las paredes de cada vivienda individual. El objetivo es que la vivienda principal se disfrute como una segunda residencia, equipada con todos los amenities necesarios para una vida cómoda. La urbanización busca integrar amenities y sostenibilidad en el ADN de los promotores, construyendo comunidades para nuevas generaciones con una fuerte conciencia ambiental y una integración natural de la tecnología en su vida diaria. Esta fusión, denominada «Technology and Green Sharing Urbanization«, aumenta el atractivo de una propiedad y puede incrementar su valor hasta en un 30%.
Las zonas despobladas y más pobres donde se han promovido comunidades más verdes y sostenibles, con espacios versátiles para fomentar el bienestar, están experimentando una revalorización. Estas iniciativas convierten las propiedades de primera residencia en comodidades similares a las de segundas residencias, mejorando el espacio y el barrio desde un punto de vista social.